Desafiando al Metal
Orchestral Percussion, Taiko
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Letra
En el centro del vacío, el cuero suena,
despertando la tierra, rompiendo la cadena.
Ni máquinas, ni cables, ni luz artificial,
solo el golpe seco, el pulso primordial.
Uno solo comienza, diez más responderán,
la vibración antigua en el suelo sentirán.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
La madera resuena, la vida se enciende.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
El eco del alma que nadie comprende.
Siente la fuerza que surge del centro,
dejarlo salir... lo que llevamos dentro.
No es para el Ordenador, es para el cielo,
desafiando al metal, desafiando este suelo.
El sudor cae al parche, el grito es el don,
la sangre galopa al mismo compás que el tambor.
No somos clones, somos el latido,
un tambor encendido, un clan que ha renacido.
¡Kiai! ¡Kiai! ¡Kiai!
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
La madera resuena, la vida se enciende.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
El eco del alma que nadie comprende.
Siente la fuerza que surge del centro,
dejarlo salir... lo que llevamos dentro.
despertando la tierra, rompiendo la cadena.
Ni máquinas, ni cables, ni luz artificial,
solo el golpe seco, el pulso primordial.
Uno solo comienza, diez más responderán,
la vibración antigua en el suelo sentirán.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
La madera resuena, la vida se enciende.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
El eco del alma que nadie comprende.
Siente la fuerza que surge del centro,
dejarlo salir... lo que llevamos dentro.
No es para el Ordenador, es para el cielo,
desafiando al metal, desafiando este suelo.
El sudor cae al parche, el grito es el don,
la sangre galopa al mismo compás que el tambor.
No somos clones, somos el latido,
un tambor encendido, un clan que ha renacido.
¡Kiai! ¡Kiai! ¡Kiai!
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
La madera resuena, la vida se enciende.
¡Hah! ¡Eiyoh! ¡Dondon!
El eco del alma que nadie comprende.
Siente la fuerza que surge del centro,
dejarlo salir... lo que llevamos dentro.